¿Conviene sustituir una caldera de combustión estándar por una de condensación?


Sustituir una caldera de combustión estándar (es decir, tradicional) con una caldera de condensación conviene porque a parte del rendimiento térmico y de la producción de calor, con la misma energía transferida al sistema, la caldera de condensación consume menos combustible. Las calderas de combustión estándar, incluso aquellas "alto rendimiento", usan sólo una parte del calor sensible de los humos de la combustión. El vapor de agua generado por el proceso de combustión es entonces dispersado en su mayor parte en la atmósfera a través de la chimenea: la cantidad de calor contenida en él, llamada calor latente, representa el 11% de la energía liberada por el proceso de combustión.

Con un lenguaje simplificado, más de 10% del calor latente no se recupera con una caldera de combustión estándar. La caldera de condensación puede recuperar una gran parte del calor latente contenida en los humos. La tecnología de condensación, permite, de hecho, enfriar los humos hasta que vuelven al estado de líquido saturado (o en algunos casos a vapor húmedo saturado), con una recuperación de calor que puede emplearse para precalentar agua de retorno del sistema.

De esta manera la temperatura de la salida de humos siempre mantiene el mismo valor de la temperatura de flujo del agua, mucho más baja que la de los generadores de tipo tradicional. Las diferencias en el rendimiento entre una caldera de condensación y una de combustión estándar no sólo se miden en la recuperación de una parte del calor latente, sino también en una reducción considerable de las pérdidas a través de los humos.


¿Para que sirven las válvulas termostáticas?


Las válvulas termostáticas se utilizan en los radiadores (radiadores o termosifones) para regular el flujo de agua de acuerdo con la temperatura requerida del medio ambiente. De esta manera se evita el desperdicio y mejora significativamente el confort doméstico estabilizando la temperatura en los diferentes niveles de las diversas estancias en función de cada necesidad.


¿Mantener la temperatura de los radiadores un poco más baja hace ahorrar?


Mantener la temperatura de salida de los radiadores por debajo de 60 ° C incrementa el ahorro de gas anualmente (3-4%). Por otra parte, al hacerlo, elimina las características rayas negras encima de los radiadores que se derivan de la combustión de las partículas de polvo. La comodidad es sigue siendo óptima. Para lograr la misma temperatura, basta con subir la temperatura unos minutos antes de lo habitual, y asi podremos agarantizar un ahorro.


¿A qué temperatura mantener el termostato para reducir el consumo?


Cuanto menor sea la temperatura como es de esperar, mayor ahorro. De forma indicativa, a 20 ° C y no más. Basta recordar que cada grado de temperatura en el termostato menos, se puede reducir el consumo en más de un 5%.


¿Por qué es importante el mantenimiento habitual de la caldera?


Para optimizar la eficiencia del sistema de calefacción con una reducción en el consumo de combustible y por la contaminación del aire, Beretta recomienda para realizar el mantenimiento anual y el análisis de humos cada 2 años. Los Centros de asistencia técnica pueden cumplir con este importante requisito legislativo y también dar información importante acerca de la posibilidad de entrar en un plan de mantenimiento de contrato que significa:

Respeto de las leyes actualmente en vigor
Mayor seguridad
Mayor vida útil del producto
Respeto al Medio Ambiente